Alguien que ya conoce tu código.
Temas, plugins y dependencias al día, los errores corregidos donde se originan y las funcionalidades ajustadas cuando el negocio cambia. Lo lleva quien sabe cómo está hecho.
Un sitio no se rompe: se queda atrás.
Nadie lo toca durante dos años y una mañana algo deja de ir, sin que nadie haya tocado nada.
Debajo de una web todo se mueve: el gestor saca versiones, hay extensiones que se abandonan, las librerías caducan y el servicio que enchufaste reescribe su API. La distancia entre lo que montaste y lo que hoy se da por supuesto crece sola.
Lo caro casi nunca es el arreglo. Es volver a explicarle el proyecto entero a un desconocido.
Lo que toco, y nada más.
Puesta al día
Núcleo, tema, plugins y dependencias actualizados después de mirar de qué depende cada pieza y qué podría arrastrar.
Errores corregidos
Cuando algo no hace lo que debería, averiguo por qué ocurre y lo arreglo en el código, en vez de taparlo con otra extensión.
Cambios y ampliaciones
Tu negocio se mueve y el sitio se queda corto: un campo más, un formulario distinto, un cálculo que ahora va de otra manera.
Código heredado
Me hago cargo de proyectos escritos por otra persona: primero leerlo entero, luego tocarlo. Aunque no haya sobrevivido documentación.
Lo primero es leer lo que hay.
Leer
Recorro el proyecto entero y anoto de qué está hecho, qué se tocó al final y qué lleva años parado.
Ordenar
Adelanto todo lo que se actualiza sin riesgo y dejo apuntado aparte lo que pide más cuidado.
Probar
Lo que cambia se prueba lejos del sitio en vivo; ahí solo aterriza aquello que ya funciona.
Seguir
A partir de ahí, lo que vaya saliendo: un fallo, una versión nueva, algo que tiene que ir de otra forma.
Cómo se toca un sitio que ya funciona.
Nada a ciegas
Antes de actualizar miro qué se apoya en esa pieza. Lo que podría llevarse algo por delante, se prueba.
Lejos del directo
El sitio en vivo no es donde se experimenta. Lo que aterriza ahí ya ha corrido en otra parte.
En cristiano
Te digo qué ha cambiado y por qué, sin obligarte a seguir el detalle técnico para poder decidir.
En tu proyecto
Cada arreglo queda escrito dentro de tu proyecto, no en mi ordenador. Si mañana lo lleva otro, lo encuentra.
Mantengo lo que sé leer.
Cojo un proyecto cuando puedo abrir su código, seguirlo entero y responder de lo que toco. Esta es la lista completa de lo que hoy cae dentro de esa raya.
Casi siempre llega por aquí.
Preguntas frecuentes
Lo que más me preguntan antes de empezar. Si tu duda no está aquí, escríbeme.
¿Incluye copias de seguridad y monitorización?
No. Las copias de seguridad automáticas y la vigilancia de caídas son tarea del hosting, y la mayoría de proveedores ya las incluyen. Lo que sí hago siempre, antes de tocar nada importante, es comprobar que existe una copia reciente y que se puede restaurar. Si tu hosting actual no ofrece copias, te recomiendo cambiar a uno que sí lo haga.
¿Atiendes urgencias o estás disponible a cualquier hora?
No ofrezco atención inmediata ni disponibilidad las 24 horas. Trabajo con tareas planificadas, y así cada cambio se prueba con calma antes de llegar a la web real. Si tu negocio necesita que alguien responda en minutos a cualquier hora, te conviene un proveedor con servicio de guardia. Si lo que buscas es que tu sitio esté bien cuidado de forma continua, eso sí es lo mío.
¿Cómo se cobra el mantenimiento?
Se acuerda según el sitio y el trabajo que pida, así que no hay una tarifa única. No cuesta lo mismo una web sencilla con pocos plugins que una tienda con integraciones o un proyecto con dos años de atraso. Primero veo el proyecto y después te propongo cómo trabajar, con precios muy por debajo de los de una agencia. Escríbeme con la dirección de tu web.
¿Qué accesos necesito darte?
Los mínimos para trabajar sin pedirte nada a cada paso: el panel de administración, el acceso al hosting o al servidor (FTP o SSH), el repositorio de código si existe y las cuentas de los servicios conectados, como la pasarela de pagos. Te recomiendo crear usuarios propios para mí en lugar de compartir los tuyos: así puedes retirarlos cuando quieras.
¿Qué pasa si una actualización rompe algo?
Por eso las actualizaciones se prueban antes en una copia del sitio: la mayoría de los problemas aparecen ahí y no llegan a la web real. Si aun así algo falla en directo, vuelvo a la versión anterior, busco la causa y la corrijo antes de reintentarlo. Explico el proceso completo en qué incluye el mantenimiento de WordPress.
¿Y si mi web lleva años sin tocarse?
Entonces empezamos con una puesta al día inicial, que lleva más trabajo que el seguimiento posterior porque hay que recuperar versiones con cuidado. A veces sale más a cuenta rehacer una parte que seguir parcheándola. Si es el caso te lo diré, y esa parte pasaría a desarrollo web o a tiendas online.
¿Cuándo se actualizó tu web por última vez?
Pásame la dirección del sitio y lo que sepas de cómo está hecho, aunque sea poco. Le echo un vistazo por fuera y te cuento qué encuentro y qué haría yo con ello.