Tu web, sin depender de nadie.
Sitios corporativos, webs personales y landings, con WordPress o con código propio, construidos para que las actualices tú y con el dominio, el servidor y las claves a tu nombre.
Si no puedes tocarla, no es tuya.
Nadie quiere un gestor de contenidos. Lo que quiere es publicar sin pedirle permiso a nadie.
Por eso lo primero que miro no es el diseño, sino quién va a editar esto, cada cuánto y con qué soltura. De esas respuestas sale si el encargo pide WordPress, código propio o las dos cosas juntas, y cuánto vas a poder hacer tú después.
El día que cambiar un teléfono en la web exige pedir presupuesto, la web dejó de ser tuya.
Desarrollo, no monto plantillas.
Sitios y landings
Corporativas, personales o una landing suelta: escritas para tu contenido, no rellenando los huecos de una plantilla.
Panel de edición
Un panel con los campos que de verdad usas y ninguno más, para que subir una página no obligue a acordarse de nada.
Plugins a medida
Cuando lo que necesitas no existe o viene con veinte funciones de más, escribo la pieza justa y lista para la siguiente actualización.
Temas propios
Un tema escrito para tu marca y tu contenido, que no envejece al ritmo de una plantilla que compraste una vez y nadie actualiza.
WordPress headless
El panel de siempre para quien escribe y páginas estáticas con Astro para quien visita, unidos por la API de WordPress.
Migraciones y rescates
Traerte desde otro gestor, otro alojamiento o un proveedor con el que ya no hablas, con las URLs y las redirecciones en orden.
Acaba con las llaves en tu mano.
Preguntar
Quién va a editar, qué cambia cada semana y qué tiene que encontrar quien llega desde fuera.
Escribir
Levanto el tema, las plantillas y los campos alrededor de tu contenido real, no al contrario.
Publicar
Dominio, certificado, analítica y las redirecciones del sitio anterior, resueltos antes de abrir.
Entregar
Te paso los accesos a tu nombre y damos una vuelta al panel hasta que publiques tú sin mí.
Esto entra siempre, no se pide aparte.
Editable sin mí
Si para cambiar un texto o publicar una página hay que escribirme, algo he montado mal.
Ligera
Mido lo que pesa cada página antes de dar el trabajo por cerrado, no cuando alguien se queja.
Encontrable
Estructura clara, URLs estables y marcado limpio: que te encuentren empieza por construir bien.
Sin ataduras
El dominio, el alojamiento y las claves están a tu nombre. Puedes llevarte el sitio cuando quieras.
Elijo por quién lo va a usar después.
No hay un stack de la casa. Miro quién va a editar, cuántas páginas hay que mover y qué tiene que aguantar el sitio dentro de dos años, y con eso elijo.
Nadie pide una web porque sí.
Preguntas frecuentes
Lo que más me preguntan antes de empezar. Si tu duda no está aquí, escríbeme.
¿WordPress o una web con código propio?
Depende de quién la va a actualizar y con qué frecuencia. WordPress encaja cuando varias personas publican a menudo y necesitan un panel conocido. Una web hecha con Astro encaja cuando el contenido cambia poco y la prioridad es que cargue muy rápido y dé pocos problemas de mantenimiento. Si necesitas las dos cosas, un WordPress headless combina el panel de siempre con páginas estáticas.
¿Cuánto cuesta una web?
Depende del número de páginas, de si lleva funcionalidades a medida y de si hay que migrar un sitio anterior, así que cada presupuesto se hace a medida. No es lo mismo una landing para un lanzamiento que una web corporativa con panel de edición y varios idiomas. Mis precios están muy por debajo de los de una agencia. Cuéntame qué necesitas y te paso una cifra concreta.
¿Qué tengo que aportar yo?
El contenido: textos, fotos, logotipo y los datos de contacto que quieres mostrar. Si todavía no tienes los textos, te ayudo a ordenar qué páginas hacen falta y qué debería contar cada una, para que sepas qué escribir. También necesitaré acceso al dominio, o que lo contratemos juntos a tu nombre si aún no lo tienes.
¿El hosting y el dominio están incluidos?
Se contratan a tu nombre y los pagas directamente al proveedor, sin intermediarios. Te recomiendo cuál encaja con tu web y te acompaño en el alta, pero la cuenta es tuya: si algún día cambias de desarrollador o de proveedor, no dependes de nadie para hacerlo. Así evitas la situación más habitual, que es no saber quién tiene las claves.
¿Mi web aparecerá en Google?
La construyo para que Google pueda encontrarla y entenderla: estructura clara, carga rápida, URLs estables y el marcado técnico correcto. Eso es la base, pero no garantiza posiciones. Aparecer en los primeros resultados depende también del contenido que publiques, de tu competencia y del tiempo. Nadie puede prometerte honestamente un puesto concreto en Google.
¿Qué pasa cuando la web ya está publicada?
A partir de ese momento publicas y editas tú desde el panel, sin tener que escribirme para cambiar un texto. Si con el tiempo necesitas actualizar plugins, corregir un fallo o añadir una función, eso lo cubro en soporte y mantenimiento, y si más adelante quieres vender por internet, en tiendas online.
¿Quién tiene hoy las llaves de tu web?
Mándame la dirección, dime quién la lleva ahora y qué te gustaría poder cambiar tú sin avisar a nadie. Te cuento por dónde empezaría y qué hace falta para llegar ahí.